Filosofía personal
Para mí, ser coach no es una profesión, sino un estilo y forma de vida. No se deja de ser coach cuando no se ejerce. Implica tener la responsabilidad de saber que otras personas tienen el potencial de crecer y evolucionar, y de tener las vidas que son posibles, y alcanzar sus sueños.
Por eso y para alcanzar esas metas, considero indispensable:
- Una ética a conciencia.
- La claridad de que mi objetivo es conseguir que las personas vuelen solas, Y sobre todo, que las respuestas a nuestras preguntas las tenemos dentro.
- Como coach, debo facilitar el proceso para que las personas y las cuestiones afloren, sin caer en la tentación de dar mi consejo y solución, pues eso sería imponer mi mapa del mundo a la otra persona.
- Como coach no juzgo las personas ni las situaciones ni diré lo que es bueno o bueno, todo tiene su fundamento y su razón.
- Como coach voy a construir sobre las fortalezas que ya tienen las personas y las situaciones, y a ayudar a mejorar lo mejorable, dentro de los límites que tú quieras fijar para nuestra relación, y evitando entrar en todos aquellos aspectos que tú no desees o en los que tú pudieras no sentirte cómodo.
- Como coach deseo que te sientas cómodo y relajado y que cada sesión de coaching te suponga una mayor claridad y un aumento de tu energía personal.